La historia de como una película, un café y una dona cambiaron mi vida.

“El hecho de que digas que vas a hacer algo no significa que lo vas a hacer, lo importante no es decir es HACERLO”

Hasta hace algunos años, acepto que era un renuente a ir solo al cine, sin embargo cuando me mudé a la ciudad  de México mi perspectiva de estar solo y estar acompañado cambio totalmente. Fué en la Ciudad de México donde aprendí que esperar a que alguno de mis amigos tuviera el mismo tiempo libre o el mismo horario de trabajo era casi imposible.  Además compartir un interés similar para aprovechar el poco tiempo libre que se tiene trabajando en la industria restaurantera u hotelera, tampoco resultaba en la mayoría de los casos como lo esperaba.

Ya fuera con algún amigo o con alguna chica, en ocasiones no nos encontrábamos en el mismo mood  o  con el interés para hacer algo que yo quería o vice versa. Así sucedió varias veces, sobretodo cuando deseaba ver una película en la Cineteca Nacional y mis amigos tenían razones  como, está muy lejos de mi casa o esa peli no se ve tan divertida, y claro pues no a todo mundo le mueven los mismos gustos.

Cineteca Nacional, Ciudad de México.

A lo que voy con esa perspectiva de estar solo o acompañado, es que estar acompañado significa que debes adaptarte al plan común, aceptarlo y disfrutarlo, lo cual esta perfecto por que tu has decidido con quien salir y de quien rodearte pero por otra parte estar solo te da la libertad de hacer lo que  tu santa voluntad dicte y así  hacer, ver, comer, reír, llorar, gastar, conocer, arrepentirte o lo que sea que tu hayas decidido hacer en compañía de la persona mas importante que ha estado contigo a lo largo de tu vida “tu mismo”.

“La palabra importante es Actuar.”

De esa manera comenzó mi primera expedición a la Cineteca Nacional,  y la verdad es que no recuerdo cual fue la primera película que ví, (a duras penas alcanzo a recordar mi clave de administrador 😛 ) pero recuerdo las emociones de haber vencido un miedo terrible a ir solo.

Tengo muy grabada en mi mente esa  experiencia, básicamente recuerdo esto…  —Estoy frente a la taquilla, me decido a caminar hacia ella y comprar el ticket, (respiro profundo) lo tengo en mis manos y lo observo como si fuera el objeto mas raro que alguna vez haya tenido,  me dirijo a  comprar las palomitas, un refresco y alguna golosina, ya estoy en la línea  y dudo un poco al pedir lo que quiero, pero entonces recuerdo que he logrado ir solo al cine y mi seguridad se vuelve poderosa, le digo a la encargada “quiero unas palomitas y un té helado, por cierto, su perfume huele increíble (y sonrío, no importa si me cree un loco)”, ahora entro a la sala… y soy el rey del mundo, lo he logrado.—

Después de la función me dirijo a “Coyo” y compro una dona gigante, como la de Homero Simpson, después voy por  un café con el “Jarocho” y ahí estoy con ese banquete en mis manos, doy un sorbo al café como de costumbre pero entonces descubro algo, el sabor es distinto, la textura es distinta, el aroma es impresionante,  la temperatura no es la misma, todos mis sentidos han sido exaltados, los colores son mas intensos, la dulzura de la dona es el paraíso,  escucho música de fondo, Take five  de Dave Brubeck, no puedo evitar quedarme a escuchar a los músicos.

Mientras me dirijo a casa soy un turista por la ciudad, observando todo lo que solo había visto y tarareando el jazz que ha quedado grabado en mi mente.

Ahora que estoy de visita en Houston, he recordado todo esto por que decidí  ir solo a ver una película, pedí una Black bean burguer y una cerveza Hopadillo (estilo IPA, una de mis favoritas elaborada por una cervecería local llamada Karbach Brewing Company).

Estoy ya en mi lugar y esperando a que comience la película. Al probar la hamburguesa percibo todos los sabores, y texturas, estar disfrutando esta experiencia a  solas me hace analizar los sabores y comprenderlos, meditarlos justo como aquella vez en Coyoacán,  el sabor de la Black Bean Burguer (hamburguesa de frijol) es increíble, mezclado con un poco de chipotle y granos de elote amarillo. Doy un sorbo a la cerveza y el sabor y el aroma a lúpulo es tan refrescante e irresistible, justo como lo deseaba. Salgo del cine y la vista de la ciudad es inmejorable, la arquitectura mezcla lo viejo y lo nuevo, los rascacielos, las avenidas y ahí escondida entre gigantes inmóviles una escultura Joan Miró, una noche perfecta.

Personage and birds. Joan Miró

Quizá te preguntes ¿y por que una historia de como fué solo por primera vez al cine? Pues esto te lo cuento por que un acto tan pequeño como ir solo al cine fué el comienzo de tomar decisiones más seguras acerca de lo que podía hacer, esta decisión me encaminó a realizar viajes a algunas ciudades, a otros estados, a otros países y también me ayudó a decidir viajar y no detenerme, fue el inicio para dirigir el rumbo que le doy a mi vida, me dí cuenta que era necesario aventurarme a hacer cosas sin esperar a que otros lo aprobaran o lo rechazaran, estando solo me encontré a mí y esa fue la mejor decisión de la que jamas me he arrepentido.

Para concluir este post te dejo una cita de uno de mis autores favoritos de educación financiera. “Hay tres pájaros parados en un alambre y dos deciden volar, ¿cuantos pájaros quedan? Respuesta: Los tres, el hecho de que digas que vas a hacer algo no significa que lo vas a hacer, lo importante no es decir es HACERLO” (Robert Kiyosaki)

8 comentarios

  1. Interesante relato!! Para mi es la fecha que no he ido sola al cine.. Deberé experimentar! Buena frase la ultima.

    Saludos Nomada!!

    1. Author

      Muchas Gracias Elissa, gracias por tu comentario, gracias por seguir el blog!!! 🙂

  2. Me parece excelente ejercicio disfrutar de la propia compañía y plantearse objetivos. Gracias por la inspiración.

    1. Author

      Así es mi querida Ana conocerte genera un gran cambio en todo tu ser!!!

  3. Indescriptible sensación cuando te encuentras contigo y tú gran compañera de vida, tu soledad y tú .
    Bravooo ??????

    1. Author

      Muchas gracias Karenina, un abrazo grande grande!!!

  4. Hola Nómada, tú relato me recordó a un Chefcito joven, coqueto e impuntual, con una energía que te contagiaba y con actitud emprendedora; lo conocí hace 1 año y meses. Tu relato me hizo recordar que una vez fuimos al cine y en otra ocasión a beber cerveza artesanal…bastaron ésas dos saliditas para saber que él sólo estaba de visita en mi vida, pues él, mi Chefcito, el apasionado por la cocina, estaba ávido de seguir conociendo el mundo. A veces, sólo a veces pienso en él un gramo. Lo imagino imparable, conociendo, creando todo el tiempo y disfrutando con pasión de cada momento…siendo un nómada culinario…
    Wally =)

    1. Author

      Hola Moni, increíble sensación me has hecho sentir, la energía que me has transmitido es mucha y renovadora, te agradezco muchísimo y algo que te puedo decir es que pienso que creamos lazos con cada persona que conocemos en esta vida, energía pura que una vez que se toca queda conectada para siempre, así es como considero a cada persona que he conocido y se que aunque estemos lejos y hace mucho no coincidimos en un lugar, llegará el día en que nos veamos de nuevo y sera como si no hubiera transcurrido el tiempo. Un abrazo grande y un beso!!!

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